Email
Print Friendly
A A A

Economic Research

EconSouth logo image
Volume 9, Number 1
First Quarter 2007


FEATURES

After the Boom, Housing Affordability a Growing Challenge

Florida Drives the National Auto Market

A Falling Dollar: Good or Bad News?

DEPARTMENTS

Fed @ Issue

Grassroots

State of the States

Q & A

Research Notes & News

Southeastern Economic Indicators

Staff

BackGround

Dólar en caída: Buenas o malas noticias?

Durante los últimos años, el dólar estadounidense se ha depreciado con respecto a algunas de las principales divisas alrededor del mundo. El lograr determinar si esta depreciación beneficia o perjudica a la economía de los Estados Unidos es cuestión de perspectiva.

currency cartoon graphic
Ilustración de Odie Swanegan

Algunos de los efectos de la caída del dólar estadounidense resultan ya muy evidentes para los consumidores Americanos. Importar bienes y servicios e ir de vacaciones al extranjero es más costoso. Así mismo, han subido los precios de los electrodomésticos hechos en China, los carros alemanes, así como otros bienes importados.

Para aquellos fuera de los Estados Unidos, un dólar más débil significa que sus inversiones en los Estados Unidos pierden valor, ya que sus activos valen menos cuando son comparados con la moneda de donde ellos residen.

No obstante a los ojos de muchos economistas, la depreciación del dólar estadounidense, ó su pérdida de valor con respecto otras divisas o grupo de divisas, es realmente un cambio positivo. Estos economistas creen que entre más se deprecie el dólar, más se atenúa uno de los mayores desequilibrios de la economía de los Estados Unidos: el déficit de la cuenta corriente.

El rol del dólar en la balanza de cuenta corriente
La balanza de cuenta corriente es el valor neto del comercio internacional de bienes y servicios de un país más el valor neto de ingreso de pagos y transferencias entre países extranjeros. Como en la mayoría de economías desarrolladas, el balance de cuenta corriente es determinado esencialmente por el desempeño de la balanza comercial, principalmente la diferencia entre bienes importados y exportados. Para los Estados unidos, la principal razón detrás del desbalance de su cuenta corriente ha sido el creciente déficit comercial que los Estados Unidos ha mantenido por más de una década.

Related Links
On this site:
Dólar em Queda: Uma Boa ou Má Notícia?
On the Web:
Fed Vice Chair Ferguson on the current account

Corrigiendo los desequilibrios externos de los Estados Unidos
Muchos analistas piensan que un dólar más débil ayuda a disminuir el desequilibrio de la cuenta corriente de los Estados Unidos haciendo las exportaciones de los Estados Unidos más baratas y por lo tanto más atractivas para consumidores extranjeros, mientras que hace las importaciones menos accesibles para los americanos. Este escenario es a veces considerado como un mecanismo natural de corrección en las economías abiertas. Por lo menos dos ejemplos en la historia reciente de los Estados Unidos muestran evidencia de esta clase de ajuste.

La primera corrección ocurrió a principios de los años 70, y el segundo episodio tuvo lugar a fínales de los años 80 (ver grafica 1). En ambas ocasiones la tasa de cambio real depreciada ayudo a generar un significativo ajuste en la balanza de pagos. Muchos economistas hoy esperan que suceda algo similar y están en la búsqueda de señales que indiquen que la depreciación del dólar estadounidense ayude a corregir los desequilibrios externos de la economía.

Un análisis más detallado de los datos revela que el dólar ha tenido tendencia a la baja por más de cinco años consecutivos después de alcanzar un punto máximo durante el primer trimestre del 2002. El índice de tipo de cambio real construido por JPMorgan refleja una caída cercana al 22 por ciento entre Febrero del 2002 hasta finales del 2006 (ver gráfica 1). Otras medidas indican un decrecimiento similar. Por ejemplo, el índice de la tasa de cambio real de la Junta de la Reserva Federal, el cual usa una muestra diferente de países y pesos, ha declinado cerca de un 15 por ciento.

En comparación con otras monedas especificas, como las de los mayores socios del comercio estadounidense, las tasas de depreciación son aún más altas. Desde el 2002 hasta el 2006, el dólar ha estado 50 por ciento por debajo del Euro, 39 por ciento por debajo del dólar Canadiense, y 37 por ciento por debajo de la libra Londinense (ver grafica 2).

El desequilibrio en el comercio y el resultante déficit por cuenta corriente de los Estados unidos continúa sobrepasando el crecimiento del producto interno bruto (PIB), un desarrollo que ha dejado asombrado a los economistas. ¿Es posible que no estén respondiendo los mecanismos de corrección natural que han funcionado en el pasado, como la experiencia ha mostrado que lo harían?

Evaluando los factores correctivos
Existen algunas teorías que clarifiquen porque la depreciación del dólar de los Estados Unidos no se ha traducido en un cambio en la dirección de la balanza comercial. La evolución del consumo público y privado de los Estados Unidos, la política monetaria del país, y la capacidad de los importadores de pasar los incrementos en los costos a los consumidores americanos, todos juegan roles en esta situación.

Tabla 1
Tipo de cambio Real y Saldo de Cuenta Corriente

Fuente: JPMorgan (tipo de cambio real), Bureau of Economic Analisis (cuenta corriente)

Consumo. Con el crecimiento del PIB estimulado por el consumo privado, la economía estadounidense ha estado expandiéndose a un ritmo vigoroso desde la recensión del 2001. El fuerte consumo privado y público ha mantenido una alta demanda de bienes domésticos y extranjeros. Adicionalmente, una economía creciente tiende a demandar mayores cantidades de importaciones relacionadas con actividades productivas, tales como gasolina y suministros industriales, los cuales permiten continuar y mantener la tasa de expansión de producción.

Política Monetaria. Mientras la tendencia general de la tasa de cambio del dólar estadounidense ha sido ciertamente descendiente, se han observado algunos movimientos ascendentes durante 2002-2006, estimulados por cambios en la política monetaria de los Estados Unidos.

Entre Junio 2004 y Junio 2006, la Reserva Federal incremento progresivamente la tasa de interés de referencia, fomentando la demanda del dólar cuando las tasas de interés eran prácticamente cero en Japón y del 2 por ciento en Europa. De esta forma, a medida que los dólares ofrecían un mayor rendimiento, éstos se transformaban una alternativa más atractiva para los inversionistas. Como resultado el dólar estadounidense tuvo una apreciación en promedio de 3.6 por ciento durante el 2005 (ver grafica 3).

En breve, el cambio en las condiciones monetarias de los EE.UU. así como las bajas tasas de interés en otros países desarrollados, desaceleraron la depreciación del dólar estadounidense y permitió a los consumidores americanos continuar consumiendo bienes importados económicos por más tiempo.

Tabla 2
Principales Monedas extranjeras con respecto al Dólar Estadounidense

Fuente: Haver Analytics

Importaciones. Mucho ha cambiado en el mundo desde principios de los años 70 y mediados de los años 80. Esencialmente, el mundo se ha vuelto altamente interconectado, principalmente a través del comercio, y el incremento de la competencia mundial ha ejercido una presión hacia la baja de los precios de bienes y activos. De esta forma, si bien los importadores americanos han tradicionalmente enfrentado dificultades trasladando incrementos de los costos relacionados con las fluctuaciones de las tasas de cambio, estos incrementos se han vuelto aún más difíciles en años recientes. Por lo tanto, aún con un dólar depreciado, los consumidores americanos pueden continuar adquiriendo bienes importados a relativamente bajos precios.

Cuanto y que tan rápido?
De acuerdo a datos recientes del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, el déficit de la cuenta de corriente era aproximadamente $857 billones en el 2006, poco más que el 6.5 por ciento del PIB ese año. Muchos economistas creen que será difícil para los Estados Unidos prolongar esta situación indefinidamente y que la depreciación del dólar proveerá un mecanismo para ajustar la balanza comercial. Sin embargo, la pregunta más compleja de responder es sobre la velocidad y el nivel de depreciación que sería deseable.

Actualmente la mayoría de los analistas esperan una depreciación del dólar estadounidense gradual y sin mayor inconvenientes. Bajo este pronóstico se cree que los factores que fueron mecanismos de corrección natural de depreciación en el pasado son menos fuertes o no están actualmente presentes. Con la diferencia de tasas de interés entre las divisas al mínimo, no se espera que la política monetaria provea de nuevo soporte al dólar estadounidense.

Tabla 3
Tipo de cambio del Dólar estadounidense (ponderado por el patrón de intercambio comercial estadounidense)
Fuente: Federal Reserve Board of Governors

Adicionalmente, con el menor crecimiento de la economía Americana, muchos analistas preveen que la demanda de bienes y servicios importados debería desacelerarse ya que las importaciones hacia los Estados Unidos tienden a responder en mayor medida al crecimiento del PIB (y crecimiento de la demanda asociada) que a las fluctuaciones en la tasa de cambio.

Por estas razones, los analistas estiman que parte del ajuste del valor del dólar probablemente vendrá como resultado de la depreciación del dólar, lo cual hace las exportaciones más atractivas para los extranjeros y las importaciones más costosas para los consumidores domésticos. Otra parte de la corrección se daría indirectamente a través de cambios de consumo y crecimiento del ingreso, ya que un menor crecimiento del PIB típicamente provee a los consumidores con menores recursos para gastar en bienes importados. Algunos analistas creen que este desarrollo esta en camino, dado que el crecimiento de las exportaciones sobrepasó el crecimiento de las importaciones durante el último trimestre del 2006. Sin embargo, un trimestre no constituye una tendencia.

La estabilidad soporta los correctivos futuros
Mientras que no exista consenso acerca del tiempo o velocidad del ajuste del valor del dólar, el mecanismo de corrección natural parece estar en su lugar. Mientras que la situación actual de fuerte crecimiento global y sorprendente estabilidad macroeconómica perdure, los Estados Unidos deberán ser capaces de corregir su déficit externo gradualmente, sin enfrentar mayores inconvenientes

El artículo fue escrito por Diego Vilán, quien es un economista en el grupo regional del departamento de investigaciones económicas de la Reserva Federal de Atlanta.